Comunidad de San Lorenzo celebró la Octava de su fiesta patronal con fe y esperanza

Los días 22 y 23 de agosto, la comunidad de fieles de San Lorenzo se reunió con alegría, fe y espíritu fraterno para celebrar la Octava de su fiesta patronal, una tradición que cada año convoca a numerosos devotos y que permite prolongar la celebración en torno a su santo patrono.

La Capilla San Lorenzo, ubicada en la población Patria Nueva y perteneciente a la Parroquia San Pablo, se convirtió durante estas jornadas en un espacio de encuentro, oración y fraternidad. Familias y fieles provenientes de distintos lugares llegaron para participar de las celebraciones, renovar su devoción y poner sus vidas y familias bajo la protección e intercesión de San Lorenzo.

La Octava constituye un momento especialmente significativo para esta comunidad, pues permite prolongar la alegría de la fiesta patronal, dar gracias a Dios por el camino recorrido y renovar el compromiso de vivir la fe. De este modo, la celebración invitó a los fieles no solo a mantener viva una tradición profundamente arraigada, sino también a descubrir en ella una oportunidad para fortalecer su vida cristiana y su compromiso con el Evangelio.

Durante la celebración, Mons. Moisés Atisha Contreras, Obispo de la Diócesis de San Marcos de Arica, presidió la Eucaristía. En su homilía, invitó a la comunidad a profundizar en la pregunta que Jesús dirige a sus discípulos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». A partir de este pasaje del Evangelio, el Obispo destacó la respuesta de Pedro, quien reconoce en Jesús al Mesías, el Hijo del Dios vivo, como una verdadera confesión de fe.

Mons. Moisés explicó que esta respuesta nace de la experiencia de quienes han acompañado a Jesús y han descubierto que Él es mucho más que un hombre bueno o un profeta: es verdaderamente Dios y verdadero Hombre. Desde esta fe, Jesús funda una nueva comunidad, la Iglesia, llamada a anunciar el amor de Dios y a vivir desde la misericordia.

Esta reflexión adquirió un significado especial al contemplar el testimonio de San Lorenzo, quien vivió su fe con profunda fidelidad y entrega. El Obispo recordó que el Santo fue testigo de un Cristo que se acerca especialmente a los más pequeños, a los débiles, a los descartados y a quienes muchas veces son ignorados, reconociéndolos como predilectos del Señor.

Por ello, la celebración de San Lorenzo fue también una invitación a que cada integrante de la comunidad renueve su compromiso de ser testigo del Evangelio en medio de la realidad que le toca vivir. La vida del Santo recuerda que la fe no puede quedarse únicamente en las celebraciones, sino que está llamada a expresarse concretamente en el servicio, la solidaridad, la preocupación por el hermano y la búsqueda del bien común.

En este sentido, Mons. Moisés invitó a los fieles a que el término de la fiesta no significara simplemente apagar las luces o guardar los signos externos de la celebración, sino que fuera una oportunidad para renovar el compromiso de ser testigos creíbles, valientes y coherentes del Evangelio allí donde cada uno desarrolla su vida.

Reconocimiento a quienes sirven y bienvenida a los nuevos cargadores
Uno de los momentos significativos de esta Octava fue el reconocimiento a algunos servidores de la comunidad, quienes, con generosidad y perseverancia, han entregado su tiempo y sus dones al servicio de la Capilla San Lorenzo. Como expresión de gratitud por esta labor, Mons. Moisés Atisha hizo entrega de diplomas en reconocimiento a su servicio y compromiso con la comunidad.

Este gesto quiso poner en valor tantos servicios que, muchas veces de manera silenciosa y desinteresada, permiten sostener la vida de la capilla y mantener viva la devoción a San Lorenzo. En cada uno de estos servidores se reconoce también el llamado cristiano a poner los propios dones al servicio de Dios y de los hermanos.

Asimismo, durante la celebración se vivió con especial alegría la bienvenida a los nuevos cargadores de San Lorenzo, quienes han decidido asumir este servicio y acompañar a su Santo Protector con fe y devoción. La comunidad los recibió fraternalmente, reconociendo en ellos una nueva generación que se incorpora a esta expresión de piedad popular y de servicio comunitario.

La llegada de estos nuevos cargadores constituye también un signo de esperanza para la comunidad, pues permite que esta tradición pueda continuar transmitiéndose a las nuevas generaciones. Llevar a San Lorenzo es, para ellos, no solo una expresión de devoción, sino también una manera concreta de servir, pertenecer y caminar junto a la comunidad.

Un encuentro que une a comunidades de San Lorenzo
La celebración contó también con la presencia de un representante de la comunidad de San Lorenzo de Tarapacá, quien quiso acompañar a los fieles de Arica durante esta Octava. Su presencia fue un hermoso signo de comunión entre comunidades que comparten la devoción a San Lorenzo y que, desde sus propias realidades, mantienen viva la fe y el legado de su Santo Protector.

Durante su participación, expresó su agradecimiento por la acogida y destacó especialmente la fe, la alegría y el espíritu fraterno con que la comunidad de San Lorenzo de Arica ha vivido esta Octava. Asimismo, señaló que se lleva consigo un profundo testimonio de fe, que espera compartir con su propia comunidad en Tarapacá, como una experiencia que anima y fortalece el caminar de quienes también viven su devoción a San Lorenzo.

Este encuentro permitió reconocer que la devoción a un Santo Patrono también puede convertirse en un puente que une comunidades, fortalece la fraternidad y permite compartir las riquezas de la fe que se vive en distintos lugares.

Durante estos días, numerosos fieles llegaron hasta la Capilla San Lorenzo para compartir este tiempo de oración y encuentro. La Octava permitió así fortalecer los lazos comunitarios y recordar que la fe se vive y se sostiene en comunidad, caminando junto a otros y reconociendo en cada hermano el rostro de Cristo.

Como Iglesia de San Marcos de Arica, nos unimos con alegría a esta celebración y agradecemos a la comunidad de San Lorenzo por mantener viva esta tradición de fe.

Pedimos al Señor, por intercesión de San Lorenzo, que bendiga a cada familia, a sus servidores y a los nuevos cargadores, y que fortalezca a toda la comunidad para seguir caminando juntos, viviendo y anunciando una fe viva, cercana, servicial y esperanzadora.

Fuente: Comunicaciones Arica
Arica, 25-08-2026