Diócesis de San Marcos de Arica celebró la Solemnidad de Todos los Santos con un llamado a vivir la santidad en lo cotidiano

En el frontis del Cementerio Municipal de Arica, Monseñor Moisés Atisha Contreras presidió la Eucaristía de la Solemnidad de Todos los Santos, reuniendo a numerosos fieles que llegaron hasta el lugar para recordar a sus seres queridos. Durante la celebración, el obispo invitó a reconocer que la santidad es un llamado para todos y que se construye cada día, siguiendo las enseñanzas de Jesús.

El pasado domingo 1 de noviembre, en el frontis del Cementerio Municipal de Arica, la comunidad diocesana se reunió para celebrar la Eucaristía de la Solemnidad de Todos los Santos, una fecha en la que la Iglesia recuerda a quienes, a lo largo de la historia, hicieron de su vida un testimonio de fe y amor, siguiendo el camino de Jesús.

La celebración fue presidida por Monseñor Moisés Atisha Contreras, Obispo de la Diócesis de San Marcos de Arica, y contó con la participación de numerosos fieles que, en esta jornada, acudieron al cementerio para visitar las sepulturas de sus familiares y amigos fallecidos, manteniendo vivo su recuerdo y expresando el cariño que permanece más allá de la muerte.

Durante su homilía, Mons. Moisés invitó a mirar la santidad más allá de las figuras reconocidas oficialmente por la Iglesia, recordando que también se encuentra en tantos hombres y mujeres que, desde la sencillez de su vida, hicieron del Evangelio una forma de amar, servir y relacionarse con los demás. Son personas que, sin grandes reconocimientos, dejaron una huella profunda en sus familias y comunidades a través de sus gestos, su entrega y su testimonio de fe.

En esta línea, el Obispo centró su reflexión en las Bienaventuranzas, presentándolas como una guía para quienes desean seguir a Jesús y hacer presente el Reino de Dios desde ahora. La confianza en el Señor, la paciencia ante las dificultades, el compromiso con la justicia, la misericordia, la pureza de corazón y la construcción de la paz son actitudes que orientan este camino de santidad y que están llamadas a expresarse en las situaciones concretas de cada día.

Asimismo, recordó que seguir a Jesús no significa estar exentos de dificultades. A lo largo de la historia, muchos creyentes han enfrentado sufrimientos, incomprensiones e incluso discriminación a causa de su fe. Sin embargo, animó a no perder la alegría ni la esperanza, manteniendo la confianza en Dios y en su promesa de vida plena.

De este modo, la Solemnidad de Todos los Santos fue una oportunidad para recordar que la santidad no es un ideal lejano ni está reservada a unos pocos, sino un llamado que Dios hace a cada persona. Una invitación a vivir el Evangelio aquí y ahora, en los pequeños gestos de amor, en el servicio a los demás y en la fidelidad cotidiana, con la esperanza puesta en el encuentro definitivo con Dios.

Fuente: Comunicaciones Arica
Arica, 03-11-2026