Bajo el lema de descubrir lo que Dios quiere para cada vida, jóvenes de toda la diócesis participaron en una jornada de Pentecostés marcada por la reflexión, la oración y el acompañamiento.
En el contexto de la celebración de Pentecostés, la Pastoral Juvenil de la Diócesis San Marcos de Arica convocó el pasado sábado 30 de mayo a jóvenes de distintas comunidades parroquiales y pastorales para participar en una jornada de encuentro, formación y discernimiento.
La actividad contó con el acompañamiento del asesor diocesano de la Pastoral Juvenil, padre Jesús Apiolaza; la Hermana Paula Díaz, H.d.M. y los coordinadores diocesanos, quienes estuvieron a cargo de los talleres, dinámicas y espacios de trabajo que enriquecieron la experiencia de los numerosos agentes pastorales que participaron.
La actividad se desarrolló en las dependencias del Colegio Juan Pablo II, establecimiento perteneciente a la Red de Colegios Católicos de la diócesis, y tuvo como principal objetivo fortalecer la vivencia de la fe de los jóvenes, ayudándolos a reconocer la presencia y acción del Espíritu Santo en sus vidas y en la misión de la Iglesia.
Durante la jornada, los participantes compartieron momentos de oración, cantos, dinámicas grupales y espacios de reflexión, en los que fueron descubriendo y valorando los dones y frutos que el Espíritu Santo derrama sobre la comunidad cristiana. En un ambiente de alegría, fraternidad y entusiasmo, los jóvenes reflexionaron sobre el importante papel que desempeñan dentro de la Iglesia, reconociendo que su energía, creatividad y compromiso son una fuerza renovadora para llevar el Evangelio a nuevos espacios y realidades de nuestra ciudad.
Uno de los momentos más significativos fue la reflexión compartida en torno a la pregunta: “¿Qué quiere Dios que responda con mi vida?”, una interrogante que invitó a los presentes a profundizar en el discernimiento vocacional y en la búsqueda del propósito que el Señor tiene para cada uno.
La jornada contó además con la presencia de Mons. Moisés Atisha Contreras, Obispo de la Diócesis San Marcos de Arica, quien dirigió un mensaje de cercanía y esperanza a los jóvenes. En sus palabras, destacó la importancia de descubrir la propia vocación junto a otros, dejándose acompañar por la comunidad y confiando en la voluntad de Dios.
El pastor diocesano animó a los jóvenes a no tener miedo de preguntar al Señor qué espera de ellos, recordando que la verdadera felicidad nace cuando cada persona encuentra aquello para lo que ha sido llamada. Asimismo, señaló que Dios siempre conduce hacia una vida plena y con sentido, capaz de llenar el corazón de alegría y esperanza.
Mons. Atisha invitó a los jóvenes a mirar el futuro con optimismo cristiano, especialmente en tiempos en que muchas veces se transmite una visión pesimista de la realidad. «Tenemos al Espíritu Santo moviéndose dentro de nosotros», expresó, alentando a los participantes a ser portadores de luz, esperanza y color en medio del mundo, reflejando la belleza de la creación y el amor de Dios en cada una de sus acciones.
La actividad concluyó con una oración y bendición especial para todos los jóvenes presentes, encomendando sus sueños, proyectos y vocaciones al Señor. De esta manera, la Pastoral Juvenil diocesana continúa fortaleciendo espacios de encuentro que permiten a las nuevas generaciones crecer en la fe, discernir su misión y comprometerse activamente con la vida de la Iglesia.
Con alegría y gratitud, la Diócesis San Marcos de Arica valora estas instancias que fortalecen el protagonismo juvenil y reafirman el llamado a caminar juntos como una Iglesia viva, misionera y guiada por el Espíritu Santo.
Fuente: Comunicaciones Arica
Arica, 08-06-2026


















